Como cada año la F-1 ha llegado a su fin con el gran premio de Brasil. Bueno, como cada año no. Este final de mundial ha sido uno de los más ajustados de la historia. Yo no recuerdo ninguno tan agónico.
850 metros, una curva y un punto son los que le dieron a Lewis Hamilton, el niño mimado de la F-1, el cetro de campeón del mundo 2008. Hamilton partía en Brasil con 7 puntos de ventaja, puntos que se esfumaron a base de una pilotaje nefasto, un exceso de confianza y unas gotas de agua.
Massa rodó primero durante toda la carrera, mientras Hamilton iba de la 4 a la 5 posición, lugares que le daban la victoria mundial. Pero a falta de 2 vueltas y después de que todos entraran a cambiar los neumáticos por la lluvia caída, todos excepto el Toyota de Timo Glock, que se colocó cuarto. Vettel pasó al Mclaren, la cual cosa dejaba a Lewis 6 y otra vez sin Mundial.
Massa pasaba la bandera a cuadros como campeón del mundo, todos en el box de Ferrari lo celebraban, todos los que no soportan a Hamilton saltaban del sofá, los de Telecinco gritaban eufóricos...Todo hasta que les dio por mirar la clasificación de la carrera y se dieron cuenta que Glock no había pasado la línea de meta antes que el Mclaren. En la última curva Lewis había pasado al Toyota, mientras todas se pensaban que era un simple doblado.
Hamilton campeón gracias a los neumáticos, gracias a la fortuna...¿Sólo eso? Muchos dudan de que ese adelantamiento in extremis no haya engrosado las cuantas de Glock....
Adiós temporada 2008, adiós Telecinco....Pero no a Lobato y a parte de su equipo que seguirán el año que viene apoyando a Alonso desde la cadena “amiga”.
Por cierto Alonso acabó segundo, demostrando así que él es el mejor piloto en activo. Hoy se desvelará su futuro. Aunque yo apuesto a que seguirá en Renault el próximo año. Se aceptan apuestas.
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